Al cerrar su libro Remesal con el Capítulo de 1609, tenemos que acudir a Jiménez para darle seguimiento a nuestro estudio. Jiménez (2), en su extensa obra sobre la Historia de la Provincia de San Vicente de Chiapas y Guatemala, comienza a reseñar el capítulo de 1611, y se extiende hasta su tiempo, es decir hasta el de 1719. Así que se trata de más de un siglo estudiado minuciosamente, y nos va a ayudar a seguir el curso normal de los capítulos de la Provincia.

Comenta 55 capítulos, desde el de 1611 (que en nuestra lista ocupa el número 32), hasta el de 1719 (que ocupa el número 86). De ellos, 29 son electivos de Provincial y 26 son intermedios. De casi todos informa con detalles de fechas, definidores, etc., aunque hay algunas lagunas u omisiones. De algunos, apenas se los nombra. Aun así, pudimos elaborar una lista lo más completa posible, y que espera la confrontación con las Actas, para ser definitiva. De los primeros 11 capítulos, desde el de 1611 hasta el de 1632, no hay cambio en su curso. Se van alternando los electivos entre Ciudad Real y Guatemala, aunque se diversifican algo las sedes de los capítulos intermedios: 2 en Sacapulas, 1 en Tecpatlán, 1 en Chiapa, y 1, electivo, en Comitán, el de 1624. Los definidores siguen siendo cuatro en cada capítulo y se nos dan los nombres respectivos.

Ya en el de 1635 se nota un cambio: siguen celebrándose todos en Guatemala, eliminándose así los otros conventos como sedes de capítulo. En éste, ni hubo elección, ni definidores, sino que el provincial fue nombrado por el Maestro de la Orden, por renuncia del anterior y dificultades en la elección.

En ese entonces ya se comenzaba a ventilar el asunto de la alternativa en el nombramiento de los designados para ocupar los diferentes puestos, comenzando por el de Provincial, entre españoles y criollos o nativos. El Maestro de la Orden impone la alternativa como norma a seguir en adelante. Durante un siglo, desde 1551 hasta 1651, todos los Provinciales fueron españoles. En el Capítulo de 1651 se eligió al primer provincial criollo, Fr. Juan de Cárcamo, que, por cierto, era nieto del famoso capitán y escritor Bernal Díaz del Castillo. De aquí en adelante, uno sería español y otro americano.

De los provinciales que reseña Jiménez tres fueron reelegidos: Fr. Alonso García, Fr. Francisco Morán y Fr. José Jirón.

En la crónica de Jiménez hay varias lagunas en la lista de definidores y en otros detalles de las Actas. Sí es muy completa en cuanto al elenco de los muertos que cada capítulo recogía, pero sólo señala nombres, mas no datos biográficos. También se aprecia la misma regularidad en la consignación de fechas y lugares; y se guarda el esquema usual en el modo de celebrarlos. Como novedad, aumenta el número de definidores de los capítulos intermedios hasta el número de doce. Prueba evidente del aumento de conventos y religiosos en la Provincia. Cabe notar que los definidores de los capítulos electivos siguen siendo sólo cuatro, mientras se eleva a doce el de los intermedios, que junto con el provincial de turno, definen y legislan. También estas largas listas de doce definidores las recoge Jiménez, de casi todos los capítulos, lo que nos permite conocer el movimiento de personal y sus respectivos puestos o grados que ocupaban en la Provincia.

La crónica de Jiménez llega a reseñar hasta el capítulo intermedio de 1719. No sabemos por qué interrumpió su reseña, que bien pudo haberla prolongado por diez años más, pues la fecha más probable de su muerte es la de 1730, dado que el capítulo de 1731 ya lo incluye en la lista de los difuntos, muertos en el convento de Santo Domingo de Guatemala.

De todos modos, ese vacío se llena porque afortunadamente conservamos una serie de Actas (3), que comprenden desde las del capítulo intermedio de 1709, hasta las del capítulo intermedio de 1763, o sea casi sesenta años, cuyo curso podemos seguirlo a través de esas Actas, no completo, ciertamente, pero suficiente para continuar con nuestro estudio.

Esta etapa, basada en las Actas, es muy interesante. Nos permite conocer mejor y más a fondo el movimiento y la vida de la Provincia. El cuadro externo de los capítulos sigue igual. Todos, hasta el de 1751 inclusive, se realizan en Guatemala. El de 1753, otra vez vuelve a celebrarse en Ciudad Real, y así hasta la división de la Provincia. De los intermedios, sólo sabemos que todos se siguen celebrando en Guatemala. En este período sólo se da una reelección de provincial, en la persona de Fr. Pedro Calixto de Ressa.

A partir del de 1765, casi no tenemos datos, porque ni conservamos las Actas, ni las crónicas; sólo existen datos muy aislados e incompletos que vamos espigando aquí y allá. No obstante, sí nos permite elaborar listas de provinciales y de capítulos electivos, por lo menos hasta la división en 1813, gracias al apoyo que presta el estudio del P. Julián Fuente (4), y algún otro escrito inédito (5). En todo, parece, se sigue el mismo esquema y ritmo de alternabilidad: en fechas, lugares, frecuencia, etc. Sólo se dan dos reelecciones en este período: Fr. Carlos Cadena y Fr. Juan Infante.

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