Historia de la Provinvia San Vicente de Ferrer en Centroamérica

 

Historia de la Provinvia San Vicente de Ferrer en Centroamérica

Lo que hoy se conoce con el nombre de Provincia de San Vicente Ferrer en Centroamérica ha pasado por varias etapas históricas.

La primera presencia dominicana en la región fue en Panamá, a donde llegaron los hijos de Santo Domingo en 1519 para fundar el convento de Santo Domingo en la ciudad de Nombre de Dios, en la costa atlántica, trasladado en 1565 a la ciudad de Panamá, sobre la costa pacífica. Inicialmente llegaron 6 religiosos dirigidos por Fr. Reginaldo de Pedraza; en 1524 llegó el obispo dominico Vicente de Peraza -2º obispo de Panamá- con varios frailes más; otra gran expedición llegó en 1528 conducida por Fr. Tomás Ortiz; y en 1533 y 1534 nuevos dominicos, entre ellos el obispo Tomás de Berlanga. Este convento estuvo bajo la jurisdicción de La Española, dependiente a su vez de la Provincia de Bética; en 1530 se integró en la Provincia de Santa Cruz de las Indias; en 1540 pasan a pertenecer a la Provincia del Perú; y en 1821 fue suprimido. Igualmente fue fundado y suprimido muy pronto el convento de San Enrique del Darién.

En 1529, por invitación de Pedro de Alvarado y procedentes de México, Fr. Domingo de Betanzos y el P. Mayorga llegan a la recién fundada Santiago de los Caballeros de Guatemala y fundan el primer convento dominicano (convento de Santo Domingo). Por diversas circunstancias se ausentaron pronto, pero regresaron en 1535; Fr. Bartolomé de Las Casas y Fr. Pedro de Angulo se establecen definitivamente en la ciudad de Guatemala y habitan ese convento. A partir de esa fecha la Orden llevará a cabo en Centroamérica una fecundísima obra de apostolado y civilización.

En ese mismo año de 1535 llegaron los primeros dominicos a León (Nicaragua), fundando los conventos de San Pablo en León y de la Inmaculada en Granada, aunque tuvieron una vida efímera. En 1536 Fr. Bartolomé de Las Casas predicó en el convento de San Francisco de la ciudad de Granada (Nicaragua) contra la esclavitud de los indígenas, y desde El Realejo embarcó para su frustrada empresa misionera en Perú. En 1550 es asesinado en León de Nicaragua el 3º obispo de dicha ciudad, Fr. Antonio de Valdivieso OP, por su defensa de los indígenas y su denuncia de las prácticas corruptas del Gobernador Rodrigo de Contreras.

En 1545 se funda el convento de Santa María del Rosario en Cahabón, Alta Verapaz; en 1567 el de San Pablo en Rabinal, Baja Verapaz.

En 1550 se funda el convento de Santo Domingo de San Salvador, tratando con ello las autoridades civiles y eclesiásticas de poner remedio a graves perturbaciones que se estaban dando en la zona. Primero estuvo en el barrio de La Vega o Candelaria, cerca del río Acelhuate, lugar malsano, que se cambió en 1556 a donde está situado ahora. Expropiado en 1829, quedó destruido por los terremotos de 1854 y 1873; las ruinas fueron resguardadas con esmero por dos laicos. Desde 1869 fungió como parroquia. Y desde 1880 como catedral, con el título de El Rosario. En 1902 fue restaurado como convento. Desde 1956 alberga las Obras Asistenciales Fray Martín de Porres, cuya devoción alcanzó un gran auge. En 1929 se acepta la parroquia de El Carmen de Santa Ana, erigiéndose una comunidad, con apostolado urbano y rural.

En 1551 es aceptada por el Capítulo General celebrado en Salamanca la nueva Provincia dominicana de San Vicente Ferrer de Chiapas y Guatemala, abarcando lo que hoy es el estado mexicano de Chiapas, Guatemala, El Salvador y Nicaragua, lugares donde ya tenían conventos. Y es nombrado Fr. Tomás de la Torre primer Provincial.

Con la nueva Provincia comenzó una pujante y floreciente vida dominicana en ese territorio -se fundan muchos conventos y doctrinas y se atienden varias instituciones y trabajos de gran importancia. En 1811 se separa la Provincia de San José de Chiapas, integrada por los conventos del estado de Chiapas. Guatemala y El Salvador siguen con el nombre de Provincia de San Vicente. Ésta tenía en Guatemala, entre conventos, casas y doctrinas, además de los citados, Cubulco, San Miguel Chicaj, Salamá, Tactic, San Pedro Carchá, Lanquín, San Cristóbal, Cobán, restaurado en 1991, San Jerónimo, El Chol y otros más.

En 1829 tuvo lugar la primera exclaustración, decretada por Francisco Morazán; los religiosos son expulsados de las Provincias Unidas de Centroamérica. Diez años después vuelven unos pocos, con permiso del gobierno conservador de Rafael Carrera, y siguen en régimen de Vicariato Provincial hasta 1872, en que son definitivamente abolidas las órdenes religiosas por el reformador Justo Rufino Barrios, quedando extinguida la Provincia.

En 1877 se le permite al dominico guatemalteco Julián Raymundo Riveiro hacerse cargo del culto en la iglesia conventual y en 1914 es nombrado arzobispo de la capital. En 1885 es nombrado por el Maestro de la Orden el P. Juan María Martínez como vicario general de los dominicos dispersos.

La tradición dominicana fue nula en Costa Rica durante los siglos de dominación española. En 1896, a petición del arzobispo Thiel, de San José, y con permiso de sus superiores, el antiguo exclaustrado forzoso P. Miguel Pagés se asienta en la parroquia de La Dolorosa, de San José de Costa Rica, estableciendo la cofradía del Rosario y la Tercera Orden. Posteriormente van llegando más religiosos y se constituye en convento. En 1923 se funda el colegio de Los Ángeles, que en 1934 pasa a ser una comunidad independiente, también en San José. En 1961 se aceptaron las parroquias de Santa Cruz, Filadelfia y Arenal, en Guanacaste, a las que se añadieron luego Sardinal y Cartagena; todas ellas fueron devueltas a la diócesis en la década de 1980.

En 1900, procedente de América del Sur, hace un recorrido por toda Centroamérica el P. Segundo Fernández, en su calidad de Vicario General, dándose cuenta de la situación en que vivían los religiosos y del estado de las casas e iglesias. De todo ello informó al Maestro General, pero de hecho no se hizo casi nada por mejorar la situación de la Orden. Aunque sí se restauró el convento de San Salvador con tres nuevos frailes. De diciembre de 1909 a febrero de 1910 el que hizo una detallada visita a todas las casas fue el Provincial de España, Fr. Esteban Sacrest, dándose cuenta con admiración del gran trabajo que desarrollaban aquí los dominicos, a pesar de las penurias. Y en 1917 vino personalmente el recién elegido Maestro General Fr. Luis Theissling. En 1923 hizo su visita el Provincial de España Fr. Luis Getino; y en 1935 el Provincial Fr. Esteban Vigil. Siempre mostraron gran sorpresa y admiración por la labor evangelizadora y educativa de los frailes.

En 1904, en el Capítulo General celebrado en Viterbo, Italia, bajo la presidencia del Maestro Fr. Jacinto María Cormier, la Provincia de España se hace cargo de restaurar la antigua Provincia de San Vicente. Se restauran conventos y casas en Guatema­la, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, en régimen de Vicariato de la Provincia Madre. A pesar de que aún subsistían trabas legales la Provincia madre se las arregló para enviar personal misionero y los medios materiales que pudo.

En Nicaragua, aunque hubo cuatro obispos dominicos, no volvió a haber presencia hasta 1921, en que llegaron a León, llamados por el obispo Simeón Pereira y Castellón, ofreciéndoles la iglesia de La Merced, así como clases en el seminario. Desde allí hubo una fuerte irradiación misionera por gran parte de Nicaragua, quedando establecida la Tercera Orden en muchas ciudades y pueblos, además de atender el culto a la patrona de la ciudad. Esta casa se entregó a la diócesis en 1995 por no poder atenderla ya.

En 1950 se funda casa en Rivas, para atender la incipiente Escuela de Agricultura y Ganadería; posteriormente se fundó el colegio Santo Domingo; la parroquia fue devuelta a la diócesis en 1994, conservando la EIAG y el colegio. A petición de personas particulares de Chinandega el consejo de Vicaría acepta fundar una casa en dicha ciudad para establecer un colegio, que comenzó en 1962 (colegio San Luis Beltrán); a partir del año 1982 no hay comunidad, pero la casa no ha sido cerrada y el colegio funciona normalmente. En 1966 se erige la casa de Managua, con parroquia y escuela; ambos fueron entregadas a la diócesis en 1999, a petición del Arzobispo.

En 1954 la Provincia de Aragón se hace cargo de algunos puestos misionales en Alta Verapaz, Guatemala (La Tinta, Telemán, Panzós…) y de la casa y parroquia de Nª Sª del Perpetuo Socorro en la capital, como centro de reposo y acogida de los misioneros de Verapaz. Posteriormente abre dos casas en Panamá: la de San Martín de Porres en David (1963) y la restauración del convento de Santo Domingo en la capital (1967).

Ese mismo año de 1954 se erige la casa de La Inmaculada de Tívoli, en Ciudad de Guatemala, por la Provincia de España, con el anexo posterior de la parroquia de San Martín de Porres, también en la capital. En 1955 se restauran las casas de Cahabón y Rabinal, así como Cubulco y Salamá (que posteriormente se entregarán a la diócesis), y en 1991 la casa de Cobán.

El 2 de noviembre de 1984 se funda la Viceprovincia de San Vicente Ferrer de Centroamérica, uniendo los territorios y casas de los Vicariatos Regionales de España en Centroamérica y de Aragón en Guatemala. Los sucesivos Viceprovinciales han sido: Fr. Luis Miguel Otero, Fr. Rafael Aragón, Fr. José Antonio Fernández de Quevedo y Fr. Pablo Iribarren.

En Honduras, aunque el 3º obispo fue un dominico y hay indicios de que se estableció una comunidad bastante al principio, de hecho no hay testimonios fehacientes comprobables. En 1921 Fr. Vicente Carro de Goas y el P. Manuel Díez estuvieron en la fundación de una casa de la Orden en Santa Rosa de Copán, en Honduras, mas al no existir condiciones aceptables para proseguir, la fundación no prosperó. En 1991 las Provincias norteamericanas de San Alberto Magno y San Martín de Porres realizan conjuntamente la fundación de la Casa Fray Pedro de Córdoba en San Pedro Sula, y el territorio de ese país queda unido a la Viceprovincia. De modo que la Orden tiene presencia en todos los países y territorios de Centroamérica a excepción de Belice.

El 10 de abril de 1992 el Maestro de la Orden, Fr. Damian Byrne, emite el decreto por el que se une a la Viceprovincia el Vicariato de Panamá, de la Provincia de Aragón, dando a la nueva entidad el nombre de Viceprovincia de San Vicente Ferrer de Centro­américa y Panamá.

El Capítulo Viceprovincial celebrado en Guatemala en enero de 1993 solicita, y le es concedido, que el nombre definitivo de la Viceprovincia sea el de “San Vicente Ferrer de Centroamérica”. En el año 2005, se elige a Fr. Alexis Páez Ovares (primer prior Viceprovincial centroamericano y el Capítulo Viceprovincial pide en sus Actas al Maestro de la Orden de Predicadores, Fr. Carlos Azpiroz Costa, OP elevar la entidad a Provincia luego de 21 años de camino. Desde el 26 de agosto al 23 de septiembre de este año visitan la región Fr. Carlos (Maestro de la Orden), Fr. João Xerry (socio para América Latina) y Fr. Pedro Luis González (socio para la Península Ibérica), quienes visitaron y consolaron la misión creativa y compasiva de los predicadores en estas tierras.

El día 7 de noviembre de 2005, en la plenaria del Consejo General, día de todos los santos y santas de la Orden, es erigida nuestra entidad como PROVINCIA SAN VICENTE FERRER EN CENTROAMÉRICA, siendo Fr. Alexis Páez Ovares, el primer Prior Provincial de la misma. En el Capítulo 2009, en San Salvador, fue reelecto para un segundo período en la animación provincial.

El 17 de enero de 2013 fue elegido en el Capítulo Provincial, celebrado en el Convento Santo Tomás de Aquino, San José, Costa Rica, Fr. Carlos Antonio Cáceres Pereira, como segundo Prior Provincial.

Click Aquí para ver
La Historia de la provincia de
Centro América de la Orden
de Predicadores
(PDF)

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